Utilización de los tratamientos de fertilidad y opciones reproductivas en parejas de lesbianas.

ANTONIO L. GONZÁLEZ – Laboratorio CEIFER Biobanco.

En este estudio se describen las expectativas y resultados obtenidos en parejas lesbianas que solicitan asistencia reproductiva en el Centro de Salud de la Universidad de Connecticut de Estados Unidos, durante el periodo 2004 a 2015.

Los trabajos sobre parejas de lesbianas que reciben asistencia reproductiva son escasos. Los estudios previos se han centrado principalmente en el seguimiento y bienestar de la descendencia, no en el número de ciclos realizados ni en las decisiones reproductivas. La falta de investigación en estos casos puede deberse a la escasa aceptación por parte de la sociedad de la construcción de una familia dentro del entorno de parejas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales.

Sin embargo, la utilización de TRHA por parejas de lesbianas ha aumentado constantemente en la última década debido a las decisiones políticas que han conllevado a la aceptación legal de su acceso a la reproducción. A medida que las uniones civiles y el matrimonio homosexual han sido legalizados, más parejas están interesadas en el reconocimiento legal y la estabilidad de relación antes de iniciar una familia.

Este estudio tuvo como objetivo determinar el número de parejas lesbianas que buscan asistencia reproductiva en un solo centro y describir la relación demográfica y las opciones reproductivas de ellas. Además, se buscó comparar los comportamientos reproductivos reales con las expectativas identificadas inicialmente por la pareja durante el asesoramiento psicoeducativo en el centro. También se pretendió determinar el número medio de IUI y ciclos de FIV necesarios para lograr un nacimiento vivo en esta población de lesbianas.

Cuando las parejas se presentaron inicialmente en el centro, la mayoría (76,4%) planteó que una pareja concebiría y llevaría el embarazo (concepción de pareja única, SPC), mientras que el resto (23,6%) planificó que ambos miembros concibieran (concepción de pareja dual, DPC). Sin embargo, solo el 14,9% de las parejas realmente intentaron DPC. Por tanto, de las 306 parejas estudio, el 85,1% que intentó la SPC, lograron un nacimiento vivo el 68% de ellas. Mientras que del 14.9% de las parejas que intentaron la DPC, el 88.9% logró un nacimiento vivo.

En cuanto al número de ciclos necesarios para concebir, de las parejas que hicieron con IUI, se necesitó realizar una media (± DE) de 3 ± 1,1 ciclos. En cuanto a las que concibieron con FIV, se requirió una media de 6 ± 1,4 IUI y 1,7 ± 0,3 FIV.

Los autores concluyen que estos resultados pueden utilizarse para asesorar mejor a las parejas lesbianas que intentan concebir. Las parejas tienen una mayor probabilidad de un parto vivo si ambos miembros están dispuestas a intentar la concepción. Además, si después de unos pocos ciclos IUI fallidos, la pareja no puede permitirse la FIV o no quieren seguir un tratamiento más agresivo, vale la pena discutir si el segundo miembro estaría dispuesto y es capaz de intentar la concepción.

ENLACE: http://dx.doi.org/10.1016/j.fertnstert.2016.08.050″>http://dx.doi.org/10.1016/j.fertnstert.2016.08.050

Antonio L. González
Editor Ciencia e Innovación | Artículos

2017-12-01T12:50:46+00:0007/01/2017|Categorías: Ciencia e Innovación, Novedades|

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