Conocimientos y resultados reproductivos tras recibir educación online en fertilidad: seguimiento de dos años de un ensayo controlado aleatorio


 

AINHOA BÚA | PSICOLOGÍA Yes Reproducción


27-02-2019

higiene

Human Reproduction | Enlace


INTRODUCCIÓN

Posponer la maternidad es considerado como un problema de salud pública en muchos países. Junto con factores como carrera profesional, educación, relaciones y seguridad financiera, la sobreestimación de la fertilidad podría contribuir, en parte, a retrasar esta decisión. En general, las personas no disponen de conocimientos precisos sobre la duración de la vida reproductiva, la probabilidad de concebir de forma natural o la posible ayuda de las técnicas de reproducción asistida.

Los pocos estudios de intervención disponibles han confirmado la mejora del conocimiento inmediatamente después de la provisión de educación sobre fertilidad. Sin embargo, los efectos a largo plazo de la educación para la fertilidad siguen siendo poco conocidos. En un estudio de seguimiento de 6 meses tras un programa de educación online, se observó que el conocimiento adquirido  sobre el momento ideal para la maternidad tan solo se mantenía de forma limitada con el paso del tiempo.

Este artículo presenta el seguimiento durante 2 años de un ensayo controlado aleatorio (ECA), que mostró que la educación sobre fertilidad mejora el conocimiento relacionado con la fertilidad pero aumenta la ansiedad entre las personas en edad reproductiva que desean tener hijos. El objetivo principal del presente estudio fue examinar el nivel de conocimiento retenido en el tiempo, así como también explorar los efectos de la educación en el comportamiento reproductivo.

Trabajo original

“Two year follow-up of a randomized controlled trial: knowledge and reproductive outcome after online fertility education”.

Human Reproduction, Volume 33, Issue 11, 1 November 2018, Pages 2035–2042

Eri Maeda; Jacky Boivin; Satoshi Toyokawa; Katsuyuki Murata; Hidekazu Saito.

Human Reproduction, Enlace

MATERIAL Y MÉTODOS

El estudio se inició en enero de 2015 y evaluó el efecto que tenía la educación online sobre fertilidad en la ansiedad subjetiva, en comparación con información general acerca del embarazo y el parto. Los participantes fueron asignados al azar a uno de los 3 grupos formativos: educación sobre la fertilidad (grupo de intervención), educación sobre salud pre-gestacional como la necesidad de ingesta de ácido fólico durante el embarazo (grupo control 1) y educación sobre políticas familiares como las prestaciones parentales o el permiso parental (grupo control 2). La información recibida sobre fertilidad en el grupo de intervención, comprendía la definición, la prevalencia y las causas de infertilidad, las edades a las que disminuye la fertilidad femenina, la infertilidad masculina, el tiempo del período fértil y los factores asociados a la reducción de la fertilidad (por ejemplo, infecciones de transmisión sexual, peso insalubre,  tabaquismo y consumo de alcohol). En un segundo momento se evaluó el conocimiento sobre fertilidad y los deseos de maternidad, evaluados inmediatamente antes de e inmediatamente después de la exposición a la información en enero de 2015.  Dos años más tarde los participantes fueron encuestados para determinar los efectos a largo plazo de la educación sobre el conocimiento de la fertilidad y el comportamiento reproductivo. El conocimiento sobre fertilidad se midió a través de las respuestas a la Escala de conocimiento de fertilidad de Cardiff (CFKS-J), dos años después de la intervención. Esta escala está compuesta por 13 ítems que miden el conocimiento sobre hechos, riesgos y mitos de fertilidad.

La población inicial del estudio (enero 2015) fueron 726 hombres y 729 mujeres de entre 20 y 39 años que deseaban tener hijos en el futuro. Un total de 383 hombres y 360 mujeres (51%) respondieron a la encuesta a los 2 años. Además, se recogió información acerca del estado civil de los participantes (casados, solteros o en pareja), número de embarazos e hijos, año de nacimiento de sus hijos más pequeños y si habían buscado una consulta médica o tratamiento de fertilidad. Los datos sobre el análisis estadístico se detallan en el artículo original.

Se tomaron como características de referencia la edad, el nivel de educación, el estado de la relación, el estado de fertilidad y el puntaje de conocimiento de fertilidad en el CFKS-J, registradas antes de la intervención.

RESULTADOS

Como primer resultado en relación a los efectos de la educación, se vio que en el grupo de intervención la puntuación tras 2 años de seguimiento fue más alta que las puntuaciones obtenidas pre-sesión formativa (alrededor del 7% al 11%), pero más baja que los resultados inmediatamente posteriores a la intervención (post-tratamiento). La ganancia de conocimiento con el paso del tiempo fue ligeramente superior en los hombres (11,2% frente a 7% en el grupo de mujeres).

Se examinó el efecto que tuvo la información sobre los resultados reproductivos de los participantes. El 20,7% de los participantes que estaban casados tuvieron un nuevo hijo durante el período de seguimiento, mientras que solo el 0,7 %de los participantes solteros tuvieron un nuevo hijo. La proporción de nuevos nacimientos en el año siguiente a la intervención fue mayor en el grupo de intervención que en el grupo de control 1 (8.8% versus 1.4% entre los hombres y 10.6% versus 2.3% entre mujeres).

En cuanto a las nuevas consultas posteriores sobre fertilidad se observaron diferencias entre sexos, siendo más frecuentes en los varones del grupo de intervención (12%) que en los varones del grupo control 2 (1.5%). Estas diferencias no se observaron en mujeres. De igual manera fueron los individuos que tenían pareja al inicio del estudio, los que solicitaron más nuevas consultas sobre fertilidad(8.4%), en comparación con los participantes que no tenían pareja (0.3%).

DISCUSIÓN

La educación sobre fertilidad provocó un aumento moderado en los niveles de conocimiento a los 2 años de seguimiento, y aceleró la incidencia de nacimientos en participantes hombres y mujeres con pareja, en comparación con los grupos control que recibieron información sobre el embarazo. Los resultados sugieren, por primera vez, que la conciencia de la fertilidad podría modificar los resultados reproductivos futuros. Sin embargo, los hallazgos deben interpretarse con cautela porque las personas potencialmente menos dispuestas para concebir se perdieron durante el seguimiento (es decir, más jóvenes, solteros, con menor nivel educativo y sin hijos).

Se demostró que el nivel de conocimiento de fertilidad en el grupo de intervención mejoró en más de 10 puntos en el CFKS-J, inmediatamente después de la educación. Tras los dos años de seguimiento, se vio que el conocimiento se redujo significativamente, pero aún se mantuvo por encima de los niveles de referencia. El hallazgo de que se retiene cierto conocimiento sugiere que las sesiones de “refuerzo” de la educación sobre fertilidad podrían ser necesarias para mantener un alto conocimiento de la fertilidad a lo largo del tiempo.

Este estudio demuestra que la educación sobre la fertilidad afecta al momento de tener hijos entre las personas que ya tienen pareja o cónyuges, pues al año de la intervención, el número de nuevos nacimientos fue más alto en el grupo que recibió educación sobre fertilidad. De manera similar, entre los hombres, el conocimiento sobre fertilidad aumentó la asistencia a consultas médicas. Si bien las consultas no dieron lugar a más nacimientos en el período de seguimiento, solicitar consultas médicas sobre fertilidad sugiere un impacto potencial de la educación en la toma de decisiones sobre fertilidad en comparación con el control.

El alto índice de pérdidas es otro hallazgo importante de este estudio. Aquellos que se perdieron durante el seguimiento podrían haber estado menos predispuestos a tener un hijo porque eran más jóvenes, o porque no tenían pareja y no planeaban tener hijos en el futuro. La educación sobre fertilidad en los jóvenes con una larga vida reproductiva por delante requeriría otras tipos de sesiones educativas  (por ejemplo, cara a cara o en clínicas de planificación de la fertilidad).

Este estudio nos habla acerca del mantenimiento del conocimiento en fertilidad a los dos años de seguimiento, sin embargo, se desconoce la influencia a más largo plazo, por lo que sería interesante realizar estudios de seguimiento más prolongados.

Ainhoa Búa
Psicología clínica en CEIFER Biobanco | Artículos

2019-03-01T10:36:35+00:00 27/02/2019|Categorías: Ciencia e Innovación, Novedades|

Déjanos tu comentario