Intenso debate en Francia sobre la ampliación de la reproducción asistida a todas las mujeres

Antes de final de año el gobierno pretende presentar su proyecto de ley

REDACCIÓN | RHA PROFESIONAL
16-10-2018

En las últimas semanas el Parlamento francés ha retomado nuevamente el debate en torno a la modificación de la actual Ley de Bioética, que, entre otras cuestiones, afectaría al acceso a las técnicas de reproducción asistida a parejas de mujeres y mujeres solas. De hecho, el gobierno francés tiene previsto presentar su proyecto de Ley sobre Asistencia de Salud Reproductiva antes de final de este año.

Intenso debate en Francia sobre la ampliación de la reproducción asistida a todas las mujeres

En las últimas semanas, el Parlamento francés ha retomado nuevamente el debate en torno a la modificación de la actual Ley de Bioética, que, entre otras cuestiones, afectaría al acceso a las técnicas de reproducción asistida a parejas de mujeres y mujeres solas. De hecho, el gobierno francés tiene previsto presentar su proyecto de Ley sobre Asistencia de Salud Reproductiva antes de final de este año.

El Consejo Consultivo Nacional de Ética (CCNE) ya se pronunció a favor de la ampliación de este derecho a todas las mujeres independientemente de su situación u orientación sexual (leer el artículo “Francia más cerca de permitir técnicas de reproducción a mujeres solas o lesbianas”). Aunque lo cierto es que es un tema muy controvertido y que se ha venido debatiendo desde el año 2013 cuando se aprobó en Francia el matrimonio entre personas del mismo sexo y la posibilidad de que estas parejas adoptasen.

Desde entonces, solo las parejas heterosexuales han tenido acceso a las técnicas de Fecundación in Vitro e inseminación artificial. Durante estos años, las mujeres solas y las parejas de mujeres han tenido que viajar a países vecinos como España o Bélgica para cumplir sus deseos reproductivos.

Ahora, el Consejo Consultivo Nacional de Ética (leer dictamen del CNNE del 18 de septiembre de 2018) ha hecho públicas de nuevo sus recomendaciones que incluyen, también, la congelación de óvulos “como una medida de precaución para todas las mujeres que así lo desean después de haber tenido una opinión médica”. Además de hacer hincapié en que “la inseminación artificial debe ser accesible a todas las mujeres”, sin importar su orientación sexual.

Este posicionamiento favorable, aunque no es vinculante, sí que añade peso a la intención del gobierno actual, encabezado por Enmanuelle Macron, de dar luz verde al proyecto de ley que permitiría ampliar el acceso a la medicina reproductiva a todas las mujeres. Sin embargo, todo apunta a que el debate de los próximos meses será intenso y que habrá confrontación con diferentes sectores (principalmente partidos conservadores y agrupaciones religiosas). Muchos equiparan este debate al que se vivió en Francia antes de la aprobación de los matrimonios homosexuales y la adopción por parte de estas parejas, una medida que provocó diversas protestas en el país.

Macron y su revolución social

En cualquier caso, este sería un cambio legislativo sustancial consecuencia de la línea abierta en Francia tras la llegada del actual presidente al gobierno. Macron y su desembarco en el Palacio del Elíseo han supuesto algo insólito, aportando una nueva perspectiva y un nuevo modelo en el ámbito político y social. Considerándose a sí mismo como un “liberal de izquierdas”, Macron ha apostado por la renovación, aunque también por la conciliación. En este sentido, el presidente ha mostrado en diversas ocasiones su intención de recuperar cierto vínculo entre el estado y la Iglesia católica. Este gesto puede ser visto como una fórmula clara de acercamiento al electorado católico; otros lo ven como un reconocimiento del valor cultural del catolicismo, pero también como una ruptura del laicismo del estado. En ese papel conciliador, Macron ha invitado también a los sectores católicos a participar abiertamente en la vida política.

La iglesia católica sigue obstaculizando la ampliación de derechos

Sin embrago, a pesar de esta actitud conciliadora e integradora del gobierno francés, la futura Ley sobre Asistencia de Salud Reproductiva, vuelve a ser motivo de fricción con la Iglesia católica que se posiciona nuevamente como un obstáculo de cara al reconocimiento del derecho de las mujeres solas o las parejas de mujeres a acceder a las técnicas de reproducción asistida. En las últimas semanas, la Conferencia Episcopal de Obispos de Francia, ha emitido un comunicado explicando su oposición en relación a la modificación de la ley de asistencia de salud reproductiva y pidiendo su participación activa en este debate (leer noticia: “La Iglesia de Francia interviene en la discusión sobre Proyecto de Ley Bioética”).

Los obispos consideran que el valor de la fraternidad de la sociedad se vería afectado al no estar preparada para una evolución legislativa como esta. Creen que los avances científicos estarían ligados a intereses individuales, es decir, se estaría construyendo una nueva sociedad para satisfacer los intereses particulares de una minoría.

Lo que parece claro es que, aún siendo un debate intenso, complejo y con connotaciones políticas, religiosas y sociales, en breve, Francia podría dar un paso decisivo en la ampliación del derecho al acceso a la reproducción asistida para todas las mujeres. La nueva ley supondría una materialización de la tendencia hacia la apertura y el pluralismo, simbolizando un avance significativo en las libertades y derechos.

2018-10-23T10:08:22+00:0016/10/2018|Categorías: Destacados, Sector|

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