Entrevista a Antonio Urries, nuevo Presidente de ASEBIR

Su visión de la reproducción asistida y sus expectativas de cara al futuro

REDACCIÓN | RHA PROFESIONAL
18-12-2017

En el último congreso de ASEBIR, Antonio Urries tomó el relevo al frente de esta entidad que agrupa a la mayoría de los profesionales que trabajan en España en el ámbito de la Biomedicina, y en concreto, dentro de la Reproducción Humana Asistida.

El nuevo presidente liderará ASEBIR los próximos 4 años, junto con su nuevo equipo de Gobierno. Un equipo que apuesta, como una de sus prioridades, por la creación de la especialidad en Embriología Clínica.

Montserrat Boada

Urries, director de Reproducción Asistida de Quirónsalud Zaragoza y embriólogo clínico senior, afronta con optimismo esta nueva etapa.

Desde RHA Profesional repasamos su trayectoria, su visión de la reproducción asistida en la actualidad, y sus expectativas de cara al futuro.

Cuando inició su actividad dentro del ámbito de la reproducción asistida hace ya unos años ¿cuál era su visión de la RHA?¿Qué hitos relevantes destacaría en todos estos años?

Mi primer contacto realmente con el mundo de la reproducción asistida fue en el año 1988, prácticamente estaba acabando la carrera cuando me dieron la oportunidad de completar mi formación en el Laboratorio de Reproducción Asistida del Servicio de Medicina de la Reproducción del Instituto Universitario Dexeus de Barcelona. Tenía la impresión de que estaba entrando en un mundo de ciencia ficción, el primer niño por fecundación in vitro en España había nacido solo 4 años antes, es decir, en 1984. Recuerdo que también conocí por aquel entonces a Monteserrat Boada que era becaria y que además me ayudó muchísimo en las estancias que estuve realizando durante esos años.

A partir de ese momento, creo que he vivido en primera persona prácticamente todos los grandes avances, puesto que es un sector que más que evolucionar, revoluciona. Si miramos atrás, son muchas las “revoluciones” científicas vividas, por ejemplo la aparición de la ICSI, la posibilidad de obtener espermatozoides de biopsia testicular en varones azoospérmicos, las técnicas de vitrificación, que aparecieron después y nos permitieron dar un salto muy importante en cuanto a la calidad de la congelación de embriones y de óvulos; y, de manera más reciente, la incorporación de los sistemas timelapse. Realmente es un mundo en ebullición en el que lo mejor siempre está por venir.

¿Cómo ve actualmente la Reproducción Asistida en nuestro país?

Lo cierto es que está un poquito más madura, pero siempre la he visto al mismo nivel. Para mi sigue siendo una ciencia joven que continua manteniendo la capacidad de evolución y pienso que el futuro nos traerá grandes cosas.

Por otra parte, España siempre ha sido referente a nivel mundial del buen hacer de las técnicas de reproducción asistida, y eso es algo que tenemos que intentar mantener y, por tanto, trabajar en esa línea.

Únicamente tenemos hoy por hoy la espina clavada de que en nuestro país aún no se ha reconocido oficialmente nuestra especialidad profesional, con todo lo que ello conlleva.

¿Qué prioridades se ha marcado como nuevo presidente de una de las sociedades científicas más relevantes del sector?

Desde nuestra junta directiva hemos marcado un decálogo de prioridades que, además, se pueden consultar, en la página web de ASEBIR, pero realmente tenemos 4 puntos destacados. El primero es acercar la entidad, aún más si cabe, a todos los asociados, es decir, hacerla más cercana, queremos que sea mucho más participativa, que no haya ningún asociado que pueda decir o sentir que no se ve reflejado en ella.

En segundo lugar, seguir conservando el hecho de ser una de las sociedades científicas más importantes del sector.

A ello sumamos nuestra intención de potenciar los contactos con otras sociedades afines, tanto nacionales como internacionales. Tenemos claro que la unión nos da la fuerza para cualquier tipo de avance, tanto científico como profesional.

Queremos que ASEBIR sea más participativa, que no haya ningún asociado que no se vea reflejado en ella

Y por último, conseguir en estos 4 años que tenemos por delante avanzar de una forma clara en el reconocimiento de nuestra especialidad, o por lo menos en el reconocimiento de nuestra labor como profesionales sanitarios. Aunque lo cierto es que en un campo complejo como este no podemos intentar imponer la especialidad de una forma tajante, tenemos que trabajar de una manera conjunta con las universidades, que nos den una base formativa oficial, con sociedades científicas y, sobre todo, con los colegios profesionales de todos los ámbitos vinculados a ASEBIR, como biólogos, químicos, biotecnólogos… Todos tienen que tener el mismo fin. En este momento se está trabajando en esta línea y se están creando grupos de trabajo a varias bandas con el objetivo de compartir nuestra visión y realidad con el ministerio y alinearnos en el objetivo de conseguir la especialidad.

“Un embrión, un niño sano en casa”, este es el ideal al que debemos acercarnos cada vez más

¿Cómo le gustaría ver la Reproducción Asistida en el futuro? ¿Cuáles cree que son los grandes retos que tenemos que superar?

Mis sueños los veo a dos bandas, por un lado a nivel científico y, por otro, a nivel profesional. Todos los que trabajamos en reproducción asistida tenemos el mismo sueño a nivel científico: conseguir mejorar los resultados, hasta acercarnos a esa hipotética situación ideal que todos resumimos como “un embrión, un niño sano en casa”. Y ¿cómo podemos llegar a conseguirlo? Ese tiene que ser nuestro objetivo y ahí es donde los avances técnicos nos tienen que ayudar.

Y otro de los sueños, como ya he mencionado, es conseguir que a nivel profesional tengamos reconocida nuestra especialidad.

Esos son los dos hitos con los que a mí me gusta soñar y que me gustaría llegar a alcanzar.

2017-12-20T08:06:34+00:0018/12/2017|Categorías: Destacados, Sector|

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