El microbioma vaginal como predictor del resultado de la fecundación in vitro con o sin inyección intracitoplasmática de espermatozoides: un estudio prospectivo


 

ALBERTO SOLA | Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, Universidad de Granada


17-09-2019

INTRODUCCIÓN

El cuerpo humano está colonizado por 10 veces más microorganismos que por células propias, y a medida que se adquiere más conocimiento de la microbiota humana (conjunto de microorganismos que viven en el cuerpo) así como del metagenoma (todo el material genético de esa microbiota, incluido los plásmidos) y del microbioma (totalidad de microorganismos, su metagenoma y el ambiente en el que se encuentra), más claro resulta que ejercen un efecto significativo en la fisiología humana. La mayoría de las comunidades bacterianas presentes en humanos coexisten de manera sinérgica con su hospedador. Sin embargo, un desequilibrio en esta relación puede cursar en enfermedad.

En el contexto de la reproducción y la fertilidad humana, es bien sabido que el tracto reproductivo femenino, especialmente el medio vaginal, posee un microbioma altamente activo. Recientes investigaciones están demostrando que el útero, previamente asumido como estéril, también puede poseer su propia microbiota. El uso del microbioma vaginal como modelo predictivo del éxito reproductivo de las técnicas de reproducción asistida no había sido investigado previamente, y es precisamente el objetivo principal de este estudio.

espermatozoides

Revista de procedencia: Human Reproduction | Enlace


MATERIAL Y MÉTODOS

En este estudio participaron un total de 303 mujeres (20-42 años) que proporcionaron una muestra vaginal tomada con un hisopo estéril FLOQSwabsTM (Copan Italia SpA, Brescia, Italia) dos meses antes de comenzar su primer ciclo de fecundación in vitro (FIV) o microinyección intraciplasmática de espermatozoides (FIV-ICSI, por sus siglas en inglés). Los hisopos se conservaron en medio de transporte (RTF) y se guardaron a -20ºC hasta su análisis. Para determinar la composición de la microbiota vaginal utilizaron la técnica IS–pro (IS-Diagnostics, Amsterdam, Holanda) que se basa en amplificación de la región intergénica de ARN ribosómico (ARNr) 16S–23S. Los perfiles microbianos fueron asignados por comunidades tipo basándose en las especies bacterianas dominantes. El poder predictivo de los perfiles de microbioma para el resultado de FIV o FIV-ICSI se evaluó mediante un modelo de predicción combinado basado en un pequeño número de especies bacterianas. A partir de esta población, se construyó un modelo para predecir el resultado del tratamiento de fertilidad. Este modelo fue validado externamente en una cohorte adicional de 50 mujeres que se sometieron a tratamiento de FIV o FIV-ICSI.

RESULTADOS

Finalmente, se analizaron 192 mujeres de las 303 propuestas inicialmente. Para el análisis, se compararon mujeres que habían quedado embarazadas (67) y mujeres que no lo consiguieron (125), y no se encontraron diferencias significativas entre los dos grupos en edad, índice de masa corporal, o tiempo de infertilidad.

El análisis de la microbiota vaginal reveló que la presencia o ausencia de determinadas especies bacterianas se correlacionaba con una mayor probabilidad de no lograr el embarazo. Estas observaciones hicieron que se propusiera un algoritmo predictivo de fallo de establecimiento de embarazo. Se hace referencia al perfil de microbiota vaginal desfavorable para conseguir embarazo al que tiene una carga relativa de Lactobacillus <20%, carga relativa de Lactobacillus jensenii >35% y presencia de Gardnerella vaginalis o Proteobacteria >28% de la carga bacteriana total.

De las 192 mujeres objeto de estudio, el 18% (34/192) tenían un perfil de microbiota desfavorable y de estas solamente 2 consiguieron quedar embarazadas tras la transferencia embrionaria. Por tanto, el valor predictivo del perfil del microbioma desfavorable fue de un 94% (sensibilidad, 26%; especificidad, 97%).

En mujeres con un perfil de microbiota vaginal favorable, se observó que aquellas que tenían una abundancia relativa de Lactobacillus iners alta (≥60%) tuvieron una mayor probabilidad de embarazo (50%). Sin embargo, mujeres con más de un 60% de abundancia relativa de Lactobacillus crispatus, solo el 24% consiguieron embarazo.

En la validación externa en la que se analizaron adicionalmente 50 mujeres. Ninguna de las 14 mujeres con perfil de microbiota vaginal desfavorable consiguió embarazo.

Trabajo original

“The vaginal microbiome as a predictor for outcome of in vitro fertilization with or without intracytoplasmic sperm injection: a prospective study”.

Human Reproduction, Volume 34, Issue 6, June 2019, Pages 1042–1054.

R. Koedooder,  M. Singer,  S. Schoenmakers,  P. H. M. Savelkoul,  S. A. Morré,  J. D. de Jonge, L. Poort,  W. J. S. S. Cuypers,  N. G. M. Beckers,  F. J. M. Broekmans,  B. J. Cohlen,  J. E. den Hartog, K. Fleischer,  C. B. Lambalk,  J. M. J. S. Smeenk,  A. E. Budding,  J. S. E. Laven.

Human reproduction, Enlace

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

En esta investigación, Koedooder y sus colaboradores han demostrado que la presencia o ausencia de determinadas especies bacterianas en la vagina puede afectar a la tasa de éxito de FIV o FIV-ICSI. Sus resultados indican que el establecimiento de perfiles de microbianos utilizando la técnica IS–pro permite una predicción precisa tanto del fracaso como del éxito del tratamiento de fertilidad en la población de estudio. Mujeres con perfil de microbiota vaginal desfavorable tuvieron una probabilidad siete veces menor de lograr embarazo en comparación con las mujeres que tuvieron un perfil de la microbiota vaginal favorable.

Los autores de este trabajo deciden estudiar la microbiota de la vagina y no la uterina por varias razones. En primer lugar, la toma de muestra es mínimamente invasiva, incluso las participantes en el estudio pueden ser instruidas para recoger la muestra ellas mismas. Por otro lado, hasta ahora, en la mayoría de los estudios de la microbiota uterina, la forma de tomar la muestra puede favorecer la contaminación con bacterias de la vagina y del cérvix, por lo que no tendríamos una representación fidedigna del microambiente uterino. Como limitaciones de esta investigación podemos decir que la población de estudio está bien definida, limitando los resultados a la población de FIV o FIV-ICSI y que una validación más extensiva es necesaria.

Para concluir, los principales resultados que muestran estos autores son demostrar que una mayor abundancia de Lactobacillus en el microambiente vaginal parece mejorar las tasas de éxito de la FIV y FIV-ICSI, siendo la mayor abundancia relativa de L. iners la más beneficiosa. La producción de ácido láctico por Lactobacillus inhibirían el crecimiento de otras bacterias que podría ser perjudiciales. Además, este mecanismo de defensa que no induce respuesta proinflamatoria podría facilitar la implantación embrionaria. A pesar de ello, se necesita más investigación para elucidar la función del microbioma del tracto reproductor femenino en la fisiología/patología humana.

Alberto Sola
Departamento Departamento de Bioquimica y Biologia Molecular en Universidad de Granada | Artículos

2019-09-20T09:49:39+00:00 17/09/2019|Categorías: Ciencia e Innovación, Novedades|

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