Consenso de El Cairo sobre el ambiente de los laboratorios de fecundación in vitro y la calidad del aire: informe de una reunión de expertos

MARÍA MUÑOZ | EMBRIOLOGÍA HU Virgen de Las Nieves, Granada
19-09-2018

El aire en los laboratorios de reproducción humana asistida debe tener unos elevados estándares de calidad, con el fin de causar el menor estrés físico-químico a los gametos y embriones. Este estrés provoca cambios en la expresión y regulación de los genes embrionarios reduciendo por tanto las tasas de éxito de las técnicas de reproducción asistida.

Fecundación

Revista de procedencia: Reproductive BioMedicine Online | Enlace


INTRODUCCIÓN

Antes del año 2000, el diseño de los laboratorios de reproducción humana asistida no tenía en cuenta las características de calidad del aire, lo que podía afectar negativamente a los resultados obtenidos por las técnicas de reproducción asistida. Posteriormente, se incorporaron medidas de calidad más rigurosas en los laboratorios de FIV, determinándose las especificaciones de los sistemas de calefacción, ventilación y condiciones de aire (HVAC) que controlan el entorno ambiental (temperatura, humedad, flujo de aire y filtrado de aire). Entre estas medidas se encontraban: la presión positiva (disminuyendo la entrada de contaminantes del exterior), un mínimo de 15 renovaciones de aire por hora, una temperatura ambiente en torno a 20-23ºC, una humedad relativa entre 30%-60%, la separación de las distintas áreas que engloban la unidad de reproducción y un mayor control de los agentes contaminantes utilizando filtros de alta eficiencia de partículas de aire (filtros HEPA).

Actualmente, se tiende a tener en cuenta la calidad del aire desde el diseño del laboratorio, los materiales de construcción, el aparataje y los fungibles utilizados en el laboratorio de FIV. Con el objetivo de establecer unos requisitos técnicos para garantizar una práctica segura en los laboratorios de FIV, se celebró una reunión internacional de expertos en Egipto el año pasado. Se abordaron temas de interés como el diseño y la construcción de la instalación, el sistema HVAC, el control de partículas, los microorganismos y los compuestos orgánicos volátiles (VOC). Y se establecieron unos puntos de consenso, los cuales deben ser considerados como un sistema de referencia para los laboratorios de FIV existentes y como modelo para la construcción de nuevos laboratorios.

Trabajo original

“Cairo consensus on the IVF laboratory environment and air quality: report of an expert meeting”.

Reproductive BioMedicine Online 2018 Jun; 36(6):658-674

D. Mortimer, J. Cohen, S.T. Mortimer, M. Fawzy, D.H. McCulloh, D.E. Morbeck, X. Pollet-Villard, R.T. Mansour, D.R. Brison, A. Doshi, J.C. Harper, J.E. Swain, A.V. Gilligan.

Reproductive BioMedicine Online, Enlace

PUNTOS DE CONSENSO

Los participantes en la conferencia concluyeron que para tener un ambiente libre de contaminantes tiene que usarse filtración HEPA y realizar 15 renovaciones de aire por hora, siendo un 20% del aire exterior, y tener presión positiva. Estas recomendaciones permitirán alcanzar un nivel de aire recomendado ISO Clase 7/GMP Grado B en funcionamiento y Grado C en reposo. La humedad debe estar en un rango de entre 40% y 45%, debido a que niveles altos de humedad favorecen la formación de moho, y niveles bajos no son saludables para el ser humano, y además afectan a la osmolalidad de los medios de cultivo. Además es importante que el control de temperatura sea efectuado por el sistema HVAC, lo que significa que la producción de calor total de los equipos del laboratorio y el personal deben ser tenidos en cuenta, con el objeto de mantener la temperatura ambiente dentro del rango de 20-24 °C.

Se sabe que los ordenadores en funcionamiento emiten VOC y formaldehído. Por lo que recomendaron usar el menor número posible de ordenadores en los laboratorios FIV y apagarlos cuando no estén en uso. Se aconseja que antes de incorporar un nuevo ordenador este se mantenga en funcionamiento durante al menos 10 días fuera de los laboratorios.

El grupo de expertos aconsejó que los materiales de construcción y el mobiliario no contengan pinturas, evitando el riesgo de emisión de compuestos químicos volátiles, que el suelo sea de vinilo en láminas con juntas impermeables selladas; y que las encimeras sean de materiales no porosos que no liberen VOC. Cualquier ventana al exterior debería tener filtros espectrales para excluir longitudes de onda ultravioleta.

Por otra parte, debe evitarse el uso de productos de limpieza, ambientadores, cosméticos, productos para el aseo personal que liberen VOC. Esto incluye productos para el lavado, desinfección y lociones de manos.

Siguiendo estas pautas técnicas y de diseño para la calidad del aire se pueden lograr actuaciones más seguras y efectivas en los ciclos de fecundación in vitro, obteniendo mayores tasas de éxito.

2018-10-02T10:31:05+00:0025/09/2018|Categorías: Ciencia e Innovación, Novedades|

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