Ansiedad, síntomas depresivos y biomarcadores de estrés en mujeres embarazadas después de un tratamiento de FIV: un estudio de cohortes prospectivo

ROCÍO FUENTES | ENFERMERÍA Yes Reproducción
18-12-2018
depresión

Human Reproduction | Enlace


INTRODUCCIÓN

Un embarazo obtenido por FIV puede ser más estresante que uno obtenido por relaciones naturales, debido a las complicaciones médicas asociadas, multiplicidad, y aumento de partos pretérmino y sus consecuencias en el neurodesarrollo de los niños. La salud mental de mujeres embarazadas por FIV se ha evaluado anteriormente, pero con resultados controvertidos en los niveles de ansiedad y depresión, motivados por el diseño transversal de los estudios y la ausencia de control de las variables de confusión.

OBJETIVO

Este trabajo se propone analizar el efecto de la FIV en el estado de salud mental materno desde el embarazo hasta el postparto mediante un estudio de cohortes prospectivo.

Trabajo original

“Anxiety and depressive symptoms, and stress biomarkers in pregnant women after in vitro fertilization: a prospective cohort study”.

Human Reproduction, pp. 1–10, 2018.

Ana García-Blanco, Vicente Diago, David Hervás, Farah Ghosn, Máximo Vento, Consuelo Cháfer-Pericás.
Human Reproduction, Enlace

MATERIAL Y MÉTODOS

Un total de 243 mujeres fueron estudiadas durante el tercer trimestre del embarazo (60 mujeres después de una FIV exitosa y 183 que tuvieron una gestación espontánea). Se realizó en un período de 12 meses y el seguimiento se realizó hasta 3 meses después del parto.

El cuestionario de Ansiedad Estado-Rasgo de Spielberger (STAI-S) y la versión breve del cuestionario de Depresión de Beck (BDI/SF) se utilizaron como indicadores de ansiedad y depresión, respectivamente. Por otro lado, se midieron los niveles salivares de cortisol y α-amilasa como biomarcadores de los sistemas fisiológicos fundamentales en la respuesta al estrés, eje hipotálamo-hipofiso-adrenal y el eje  simpático suprarrenal, respectivamente.  Los cuestionarios de ansiedad,  depresión y los biomarcadores de estrés se midieron en el tercer trimestre del embarazo (T1), 48 horas después del nacimiento (T2) y 3 meses después del parto (T3).

RESULTADOS

Las madres mediante FIV tuvieron puntuaciones STAI-S más altas en T1 y esta diferencia se mantuvo en T2 y T3. En el caso del cuestionario de depresión, el grupo de FIV obtuvo puntuaciones BDI/SF más bajas en los tres tiempos analizados. Aunque las diferencias con el grupo de madres por relaciones naturales disminuyo de T1 a T2.

En cuanto a los biomarcadores de estrés, las madres mediante FIV tuvieron niveles más altos de cortisol salival en T1  en comparación con las madres por gestación espontánea. De T1 a T2, los niveles de cortisol en ambos grupos aumentaron en la misma proporción. Sin embargo, la evolución fue diferente de T2 a T3, y en las madres mediante FIV se observó una disminución brusca en los niveles de cortisol, mientras que dichos niveles no variaron en las concepciones naturales.

En el caso de la α-amilasa salival, no hubo diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos en T1.  Por el contrario, mientras que las madres mediante FIV no mostraron variaciones en los niveles de α-amilasa a lo largo del tiempo, la evolución fue diferente en el grupo de gestación espontánea que mostró una disminución en los niveles de α-amilasa de T1 a T2 y un aumento no significativo de T2 a T3.

DISCUSIÓN

Las mujeres embarazadas mediante FIV son más vulnerables al estrés durante el embarazo, ya que presentan en el tercer trimestre mayores niveles de ansiedad y de cortisol salivar que las embarazadas por relaciones naturales.  Sin embargo,  estos niveles disminuyen rápidamente en el postparto, lo que sugiere que estos cambios son transitorios.

Las mujeres embarazadas mediante  FIV en el tercer trimestre tienen menos síntomas depresivos que las embarazas por relaciones naturales. Estos hallazgos estarían en relación con observaciones previas que describen una mayor resiliencia, mayor satisfacción y actitud positiva  ante el embarazo y la maternidad que aquellas mujeres gestantes por relaciones naturales.

Se ha observado una evolución diferente en los niveles de α-amilasa salival a los tres meses del parto,  aumentando en embarazadas por relaciones naturales y manteniéndose estable desde el parto en la mujeres embarazadas por FIV. Además, estas últimas presentaron niveles inferiores a las embarazadas por relaciones naturales. Estos hallazgos sugieren que mujeres gestantes por FIV muestran mayor tolerancia a los factores estresantes relacionados con el puerperio, probablemente porque ya se enfrentaron a emociones negativas durante los años de esterilidad previos a la consecución del embarazo.

Rocío Fuentes
Enfermería y cuidados en | | Artículos

2018-12-21T11:25:23+00:0018/12/2018|Categorías: Ciencia e Innovación, Novedades|

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