Anonimato social en donación de gametos


 

REDACCIÓN RHA PROFESIONAL


18-09-2019

embarazada

Tanto la actual ley (14/2006) sobre técnicas de reproducción asistida como la anterior (35/1988) establecen como obligatorio el anonimato en la donación de gametos. Además, dan suma importancia a la similitud fenotípica entre el donante y la mujer receptora, hasta tal punto de hacerlo obligatorio. La diferencia entre la ley 14/2006 y 35/1988 es que la primera, en vigor, solo contempla a la mujer (….en todo caso, el equipo médico correspondiente deberá procurar garantizar la mayor similitud fenotípica e inmunológica posible de las muestras disponibles con la mujer receptora) y la segunda, ya derogada, incorporaba el termino mujer y su entorno familiar ( …Se deberá garantizar que el donante tiene la máxima similitud fenotípica e inmunológica y las máximas posibilidades de compatibilidad con la mujer receptora y su entorno familiar).

Este cambio normativo solo puede interpretarse como un error de transcripción u olvido, toda vez que su aplicación lleva implícitas incongruencias tales como seleccionar un donante de raza blanca (caucásica) para una pareja compuesta de una mujer de esta raza y un varón o mujer de raza negra.

En cualquier caso, lo que se prima en todos los casos es una similitud fenotípica, buscando indirectamente una similitud genética que dé como resultado hijos similares a la madre o a ambos cónyuges. En definitiva, a una concepción “genetizada” de la reproducción donde se da a los genes un gran peso en el parentesco.

El origen de esta necesidad con la antigua ley no era otra que llevar al extremo el concepto de anonimato. Cuanto más parecido un hijo a los padres menos posibilidades hay que se pueda desvelar o despertar sospechas que la concepción provenía de una donación. La actual ley perpetúa el mismo concepto. Además de esto, servía para impedir que la selección del donante fuera “a la carta” por peticiones de las usuarias o receptores. Tras esto creemos que subyace además una desconfianza del legislador hacia la capacidad de los progenitores, descendencia y sociedad de aceptar otro tipo de reproducción que no sea la natural.

Lo que se ha conseguido con esto es lo que denominamos “Anonimato Social”. Los mecanismos establecidos siguen permitiendo que la concepción mediante donación sea un tabú.

Hasta tal punto se ha llegado en la búsqueda de este Anonimato Social, que se han desarrollado plataformas informáticas que comparan mediante análisis digital de imagen las caras de donante y receptor, asignando un nivel de semejanza y creando la falsa esperanza en los receptores de que esta similitud fenotípica garantiza la similitud hijos-padres.

Igualmente, la mercantilización del Anonimato Social está haciendo del término “máxima similitud fenotípica” una obligación que hay que cumplir a toda costa, dándole más valor que a cuestiones clínicas, como la búsqueda de las máximas posibilidad de engendrar un hijo sano. Esto abre un camino donde los siguientes hechos que viviremos serán la obligación de buscar donantes con orígenes genéticos geográficos similares, identificando el origen geográfico de nuestros  genes. En un futuro, no sería descabellado pensar que la similitud fenotípica dé paso al termino similitud genética, en la medida que pueda ser identificada la base genética que condicione el fenotipo.

Mucho se está debatiendo sobre el anonimato genético, situando a los genes en el centro de las relaciones familiares, cuando estas se basan en otros aspectos humanos más allá de los genes. En la comentada reproducción “genetizada”  se valora más la genética que las relaciones familiares y sociales. Esto no deja de ser un aspecto más de la tendencia a tecnificar y medicalizar la vida humana. Sin embargo, los vínculos familiares van más allá de las similitudes genéticas y fenotípicas.

Del anonimato social no se habla, pues encierra miedos e incertidumbres de una sociedad estereotipada. El facilitar la ruptura del anonimato social es clave para normalizar socialmente las técnicas de reproducción asistida. Esto no perjudicará en absoluto el acceso a las técnicas de reproducción asistida, como si lo haría la pérdida del anonimato genético, que llevaría a problemas en el abastecimiento de donantes, como ha ocurrido en otros países.

La perdida del anonimato social situará en su punto justo la necesidad de la pérdida del anonimato genético o anonimato de donantes. ¿Es real la necesidad del hijo nacido de gametos de donante el conocer nombre y apellidos de la procedencia de sus genes o simplemente su necesidad es conocer que proceden de una técnica de reproducción asociada al uso de donación?

El deseo reproductivo en sociedades modernas y progresistas va mucho más allá de la idea de que nos reproducimos para transmitir nuestros genes. Estas sociedades deberían destinar recursos económicos para facilitar la pérdida del anonimato social. Desarrollando programas que evitaran una posible estigmatización de los niños procedentes de donación de gametos, facilitando estrategias que animen a los padres a desvelar el origen reproductivo a sus hijos, sin importar el origen genético, sin miedo a que esto pueda cuestionar los vínculos afectivos familiares. Estas estrategias permitirían a los niños y sus progenitores enfrentarse abiertamente a la sociedad sin miedo al rechazo. La ley debe normalizar la reproducción asistida socialmente y rehuir de su ocultamiento.

Centrar el debate en la pérdida del anonimato genético, es desenfocar el objetivo central del deseo reproductivo, institucionalizando el acto reproductivo a una mera transmisión de información bioquímica. Los cambios legislativos deben basarse en las necesidades sociales y en la actualidad la necesidad es eliminar el anonimato social. Solo cuando se normalice esto, podremos saber si la pérdida del anonimato genético es una necesidad real o una necesidad que trata de ser creada e impuesta, por sectores de opinión y lobbys, en su mayoría contrarios a la reproducción asistida en general. Son varios los argumentos esgrimidos por los defensores de romper el anonimato genético. En los próximos números de RHA tendremos ocasión de ir matizándolos.

2019-09-20T09:46:12+00:00 17/09/2019|Categorías: Destacados, Sector|

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