Análisis de la donación voluntaria de semen post-mortem


 

ÁLVARO JIMÉNEZ


24-01-2020

Recientemente ha sido publicado en el British Medical Journal, un artículo de Nathan Hodson, Joshua Parker, titulado “The ethical case for non-directed postmortem sperm donation”.  Esta interesante publicación está relacionada con la donación post-mortem a receptores anónimos; analizando los aspectos éticos que justifican este tipo de donación, equiparándola a la donación de órganos y elevándola como posible solución a la escasez de donantes en Reino Unido.

Ya en la introducción, los autores intentan aclarar que el objetivo del artículo no es otro que analizar y justificar la donación de semen post-mortem desde un punto de vista ético exclusivamente, dejando a un lado todo tipo de consideraciones que trasciendan más allá de la ética.

donación de semen

Tras la introducción, se pone de manifiesto la realidad que se da en Reino Unido y que se puede extrapolar a otros países europeos; aunque no a España. La escasez de donantes de semen y el aumento de los ciclos de reproducción asistida que necesitan semen de donante, provoca una brecha que actualmente se resuelve acudiendo a bancos de gametos principalmente de EEUU y Dinamarca.  Así mismo, también se menciona el Brexit como otro elemento más que puede aumentar esta diferencia.

A pesar de lo anterior, los autores se desmarcan de la justificación ética basada en la escasez de donantes, y aprovechan para desmontar dos argumentos que pueden contravenir este tipo de donación. Estos son: hay mejores formas de aumentar el número de donantes de semen y  la esterilidad no es una enfermedad tan importante como para necesitar este tipo de donación.

Este último argumento lo rebaten recordando que ya existen los trasplantes de córnea, u otros trasplantes, que no salvan vidas directamente sino que las mejoran (“life-enhancing” transplants). Por lo tanto, los autores del artículo, mantienen que si la donación de tejidos u órganos mejoran la vida de las personas, y la esterilidad es causa de sufrimiento para ciertas personas, no debería existir debate moral acerca de la posibilidad de que este tipo de donación deba permitirse.

Viabilidad de la donación post-mortem

En el artículo también se aborda la viabilidad de la donación post-mortem, que está más que probada; pero, de nuevo, los autores evitan comentar aquello que trasciende a la ética y dejan claro que no van a entrar en otros “aspectos específicos” que traería este tipo de donación.

En este análisis no se habla, por ejemplo, de consentimientos, comunicación de información genética relevante, datos de la ascendencia, análisis psicológicos, o simplemente, coste-eficiencia de poder llevar a cabo este tipo de donación.

¿Tendría beneficios la donación post-mortem?

Por otro lado, se analizan los beneficios que puede traer este tipo de donación, en cuanto a disponibilidad de muestras de semen y variedad de donantes. Incluyendo la expectativa de que aquellos que donaban en vida, lo hicieran después de ella.

Según este artículo, las pruebas médicas, la información de resultados genéticos y la pérdida del anonimato, serían algunos aspectos que los donantes de semen post-mortem no tendrían que asumir. Por lo tanto, los autores consideran que este tipo de donación sería una oportunidad para aquellos que desean hacer donaciones puramente altruistas, sin asumir, como dice el artículo, ningún “coste en vida”.

Otro aspecto comentado, es el beneficio que este tipo de donación traería a los posibles padres. Un aumento de los donantes disponibles, reduciría los tiempos de espera, así mismo, favorecería la asignación de donantes con fenotipos más similares. Por último, la imposibilidad de una futura relación donante-hijo, es contemplado como otro beneficio más.

¿Y la descendencia?

En cuanto a la descendencia; según este estudio, no se estima que existan efectos negativos de este tipo de donación en comparación con los hijos de donantes en vida, una vez se cumplan todos los requisitos de calidad y salud exigibles a todos los donantes.

Incluso en el aspecto psicológico, el artículo hace referencia a estudios que reconocen que la curiosidad o la inquietud de los hijos nacidos de semen de donante, puede llevarlos a conocer detalles acerca del donante, pero que rara vez pretenden crear un tipo de relación.

¿Qué ocurre con la familia del donante?

Tras los efectos sobre la descendencia, en el estudio, se analizan las consecuencias que puede tener este tipo de donación en las familias del donante difunto.  El llamado “veto familiar” (figura jurídica que permite a la familia negarse a la voluntad del difunto sobre la donación de órganos en determinados casos) no se comenta. Sin embargo, se extrapola el sentimiento de “consuelo” que las familias experimentan cuando los fallecidos son donantes de órganos y están ayudando a otras personas.

¿Cómo recibiría la sociedad este tipo de donación?

Antes de las conclusiones, se comentan los efectos en la sociedad inglesa que supondría esta nueva opción para la donación; una vez superada la donación post-mortem para receptores conocidos, no se contempla un rechazo ante la posibilidad de que esta donación sea para receptores desconocidos.  Así mismo, resalta la complacencia de utilizar semen de donantes del propio país, dejando de lado el suministro de bancos de esperma de otros países.

Por último, ya en las conclusiones, se pone en valor el acto de la donación, y la importancia de satisfacer los deseos reproductivos de aquellas personas que tienen dificultades. A su vez, los autores contemplan esta posibilidad como un nuevo canal para atender estas necesidades; aumentando la cantidad y diversidad fenotípica de las muestras disponibles.  Sin embargo, el artículo no finaliza sin poner de relieve todas las incógnitas que estarían por responder, si este nuevo tipo de donación se llevase a cabo.

La visión de RHA Profesional

Este artículo, por tanto, deja claro que hacer la donación de gametos no anónima conlleva en los países graves problemas de accesibilidad a las técnicas de reproducción asistida que requieren de gametos donados. Con mucha frecuencia los defensores del no anonimato en la donación de gametos niegan esto. No queriendo reconocer que solo se podrán reproducir por esta vía los que puedan viajar a otros países o soportar el aumento de costes que supone la importación de estos gametos de otros países.

Antes de plantear soluciones discutibles como las de este trabajo, creemos que la solución más lógica, sería facilitar a esas personas que, en parte con espíritu altruista, pudieran, de forma segura donar en vida y no tener que esperar al momento de su muerte para poder hacerlo. No debemos olvidar que la donación de semen es un procedimiento no invasivo, y sin apenas riesgos para la salud y bienestar del donante.

Nuestro país, gracias a su marco normativo, actualmente no presenta escasez de donantes de semen, los bancos cuentan con gran diversidad fenotípica, y los pacientes no temen una desestabilización de las relaciones familiares a causa de la aparición del donante en sus vidas.

Podéis encontrar más información en este artículo publicado en El Correo.

2020-01-29T09:50:10+00:00 27/01/2020|Categorías: Destacados, Sector|

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