Abusos en la infancia y riesgo de endometriosis

AINHOA BÚA | PSICOLOGÍA CLÍNICA CEIFER Biobanco
19-11-2018

La Endometriosis afecta al 10% de las mujeres en edad reproductiva, y se acompaña de síntomas como infertilidad y dolor pélvico. Es una enfermedad de etiología desconocida, siendo la hipótesis de la implantación la más aceptada, según la cual la menstruación retrógrada provocaría una diseminación intraperitoneal de células endometriales viables.

endometriosis

Revista de procedencia: Human Reproduction | Enlace


INTRODUCCIÓN

Por otro lado, antecedentes de abuso en la infancia y adolescencia se consideran factores estresantes que impactan en la salud a largo plazo. Diversos trabajos han obtenido resultados contradictorios al asignar a estos antecedentes un papel en la etiología y/o signos clínicos de la endometriosis a través de procesos inflamatorios, características del ciclo menstrual y dolor pélvico crónico.

En este estudio, se investigó si el abuso físico o sexual en la infancia y adolescencia se relaciona con el diagnóstico de endometriosis confirmado a través de laparoscopia.

MATERIAL Y MÉTODOS

Se trata de un estudio de cohorte prospectivo establecido en 1989, con una población de 116.429 mujeres enfermeras de entre 25 y 42 años de edad. A través de un cuestionario se recogió información demográfica, de estilo de vida, variables antropométricas e historia médica. Años más tarde se envió un cuestionario para registrar los casos que habían estado expuestos a violencia. Se analizaron los antecedentes de abusos físicos y sexuales, y de trauma infantil mediante diversas escalas estandarizadas, lo que permitió el cálculo de índices que estimaban la cronicidad y severidad de los abusos (índice acumulado de abusos). La muestra final estuvo compuesta por 60.595 participantes y el seguimiento abarcó desde 1989 hasta 2013.

Trabajo original

“Early life abuse and risk of endometriosis”.

Human Reproduction, Volume 33, Issue 9, 1 September 2018, Pages 1657–1668.

Holly R Harris, Friedrich Wieser, Allison F Vitonis, Janet Rich-Edwards, Renée Boynton-Jarrett, Elizabeth R Bertone-Johnson, Stacey A Missmer.

Human Reproduction, Enlace

RESULTADOS

Durante el seguimiento de las 60.595 mujeres, se reportaron 3.394 casos de endometriosis confirmada con laparoscopia. El 32% informó de la presencia de algún nivel de abuso físico exclusivamente en la infancia y adolescencia, mientras que el 12% informó de abuso sexual solo, y el 21% refirió ambos tipos de abuso en etapas tempranas.

La gravedad del abuso físico, el abuso sexual y la puntuación en el cuestionario de trauma infantil se asociaron positivamente con la incidencia de endometriosis siguiendo un patrón “dosis-respuesta”. Tanto la historia de abuso físico como la sexual se asociaron con una mayor incidencia de endometriosis en comparación con aquellos que nunca informaron de abuso. El mayor riesgo de endometriosis lo presentaron las mujeres con una combinación de antecedentes de abuso físico y sexual.

La asociación observada entre antecedentes de abusos y endometriosis se vio influida por la existencia o no de una historia de esterilidad. Así, esta relación fue mayor en mujeres sin historia previa de esterilidad con antecedentes de abuso sexuales o acumulación de abusos (HR: 1.72 y 2.02, respectivamente). Estas pacientes con endometriosis y sin antecedentes de esterilidad referían con más frecuencia dolor.

DISCUSIÓN

En general, en este estudio de cohorte se observa una asociación entre la exposición a la violencia durante la infancia y la adolescencia y el riesgo de endometriosis. La severidad y cronicidad del abuso aumentaban el riesgo de endometriosis siguiendo un patrón “dosis-respuesta”. Esta asociación puede influir en la relación existente entre endometriosis y dos de sus síntomas principales, dolor crónico y esterilidad.

La exposición a factores estresantes en la infancia se ha asociado con alteraciones neuroendocrinas, incluida la alteración del eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal, que afectarían la regulación de la hormona liberadora de gonadotropina hipotalámica. En este estudio, los hallazgos de una fuerte asociación entre el abuso y la endometriosis que se presenta con síntomas de dolor, son consistentes con estudios previos que indican que el estrés vital puede estar relacionado con el desarrollo de síndromes de dolor como la fibromialgia, Síndrome de fatiga crónica, dolor pélvico crónico y vulvodinia. Actualmente se acepta que experiencias traumáticas en la infancia llevan a una sensibilización persistente de los sistemas de control de respuesta al stress, lo que provocaría un hipocortisolismo que resultaría en una tríada de síntomas de alta sensibilidad al estrés, fatiga y dolor. En mujeres con endometriosis, esta hipótesis se demuestra en pruebas que detectan niveles más bajos de cortisol en saliva, en comparación con una muestra sana. La respuesta inflamatoria también podría jugar un papel importante.

Gran parte de la literatura que relaciona el abuso infantil con las experiencias de dolor en adultos describe un aumento en la incidencia de síntomas sin explicación médica y se centra en el comportamiento de búsqueda de atención médica y los síntomas “psicógenos”. Los hallazgos de este estudio son, por lo tanto, de particular importancia ya que resaltan la asociación entre una historia de abuso en la niñez/adolescencia y una patología comúnmente asociada con el dolor crónico en las mujeres. Si bien los factores psicosociales aún pueden contribuir, es necesario un mayor enfoque en los posibles mecanismos biológicos subyacentes para comprender completamente esta relación.

Ainhoa Búa
Psicología clínica en CEIFER Biobanco | Artículos

2018-11-21T11:56:11+00:0019/11/2018|Categorías: Ciencia e Innovación, Novedades|

Déjanos tu comentario